noviembre 25, 2009

ENCRUCIJADA CAFETERA EN LA ZONA CENTRO

Por: Alexander García Peláez
Miembro Comité de Cafeteros de Palestina

El departamento de Caldas y la Nación tienen una deuda inmensa con los municipios de Chinchina, Marsella y Palestina, pues estos municipios han hecho grandes aportes al desarrollo regional y local, mediante su producción cafetera y los aportes que ampliamente se hicieron mediante tributos cuando la situación económica fue óptima; otrora municipios reconocidos como los mayores productores de café y con altos niveles de tecnificación, hoy con tristeza nos damos cuenta que estos municipios solamente son objeto de ingratitud y olvido.

Las dos peores cosechas de café de los últimos tiempos, han llevado a los productores de esta región, a pensar en mecanismos de diversificación que permitan salir del camino seguro de ruina, que les espera, de seguir confiando en el café. Por tal razón se buscan nuevos cultivos, e incluso se piensa en explotar el paisaje de la región y la calidad humana de sus habitantes potencializando el turismo. Sin embargo un vistazo a las troncales “Chinchina – Marsella, Palestina-Santagueda, y Chinchina-Palestina” hacen perder la motivación hasta al mayor de los optimistas. ¿Cómo sacar productos perecederos con vías en pésimo estado? ¿Algún transportador seguirá dispuesto a seguir acabando con su carro por estas vías intransitables?. Ahora bien, en lo que respecta al turismo, sería bueno saber si algún turista visitaría la región, o la recomendaría, cuando a la bienvenida lo espera, el lago “cameguadua” un lugar cargado de desechos, de olor nauseabundo, cuyas aguas no invitan al esparcimiento, y al turismo –como lo hacen en todo el mundo- sino que espantan a quien por allí pasa, pues el hedor y el aspecto del lago son sencillamente insoportables, y esa es solo la bienvenida, pues de allí en adelante lo espera un tortuoso camino, digno de las peores trochas, donde al ritmo que vamos, nos espera el paso en caballo y mulas, porque aquí no nos llega el desarrollo, nos llega el retroceso. A propósito, sería bueno saber ¿donde están los tan publicitados “combos”?, ¿los tendrán acaso guardados para otro desfile en ferias?, porque por estas vías, si es que aun se les puede llamar así, no se ven.

Resulta inexplicable que una región centro del desarrollo departamental, cuna de gobernadores, embajadores, senadores, representantes a la cámara, grandes empresarios, presidentes y directores ejecutivos de importantes agremiaciones y grupos económicos, padezca la falta de liderazgo, y peor aun la desidia de sus líderes, quienes el desarrollo de su región les parece indiferente, o quienes argumentan que ya llegara el desarrollo con el aeropuerto; Señores: llevamos más de 20 años esperando el aeropuerto!, y de seguir aplazando las decisiones urgentes no van a quedar ni siquiera vías para las pocas maquinas que trabajan en la construcción de dicha terminal aérea.

noviembre 04, 2009

octubre 25, 2009

EL VETO A CALLE 13

Por: Santiago García Jaramillo

El episodio de los premios MTV puede parecer desconcertante, ¿cómo es posible que un cantante de Puerto de Rico se inmiscuya en política colombiana, y peor aun para “insultar al presidente”?, la anterior reacción, común por estos días, parece querer ocultar el derecho que tiene “René” de opinar libremente estemos o no de acuerdo con él. Personalmente, no comparto su crítica al presidente de Colombia, y mucho menos “el juego de palabras” usado para manifestarlo, pero no puedo estar más en desacuerdo con la censura impuesta, al grupo Calle 13 por el alcalde de Manizales.

Mientras el gobierno, por la vía de la cancillería emitió una nota de protesta, donde ponía de presente su molestia por lo ocurrido en los premios, en Manizales se tomaban medidas propias de gobernantes de otras latitudes: “se vetaba la agrupación Calle 13”, al decir otras latitudes no me refiero a lugares muy distantes, pues algunos días atrás el gobernador de Caldas decía que los “forjadores de opinión deben ‘remar para el mismo lado’, porque el método contrario, perverso, llevaría a un "naufragio colectivo". En nuestra región cuando surge la crítica la censuramos, la callamos sin importar la forma como se haga, o de pronto ¿olvidamos ya a personajes que no “remaban para el mismo lado” como Orlando Sierra? Su “veto” nos privó de la mejor crítica a las viejas costumbres politiqueras, que aun hoy en día se replican una y otra vez.

El señor alcalde olvida la vieja frase atribuida a Voltaire: “odio lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Señor alcalde: los demócratas prefieren el estruendoso rugir de la crítica a la mordaza que acalla la disidencia, el que un cantante se exprese contra un líder, sin que este sea perseguido, desprestigiado o vetado es lo que nos distancia de los regímenes totalitarios, por los cuales, creo, usted comparte el mismo repudio que les tengo, pero a los cuales nos acerca usted cuando toma medidas de este tipo.

Señor alcalde, no comparto la crítica hecha por Calle 13 al presidente colombiano, pero considero que el veto que usted impone es errado e innecesario, con éste viola la libertad de elegir de los ciudadanos, pues sería legitimo que algún ciudadano no asistiera al evento por “el irrespeto al presidente”, pero como decisión autónoma de él y no porque usted así lo ha decidido; en consecuencia quiero ponerle de presente una frase del juez Luis Brandeis en los Estados Unidos, que me parece pertinente ante la medida tomada por usted: “la experiencia nos debería enseñar a ponernos en guardia para proteger la libertad cuando las intenciones del gobierno no parecen ser beneficiosas. Los hombres nacidos para la libertad están alerta para repeler la agresión a esa libertad por parte de dirigentes malintencionados. Los mayores peligros para la libertad se esconden en la insidiosa usurpación que llevan a cabo hombres bienintencionados, pero celosos en exceso, y de escasa luces”. Aunque a juzgar por la falta de reacción de muchos de mis conciudadanos, parece más bien, que estamos en una ciudad de hombres no nacidos para la libertad.

octubre 19, 2009

ARGUMENTO PARA UNA PECULIAR TRAGEDIA GRECA

Por: Pablo Aristizábal Castrillón

De forma curiosa (y que además no puedo explicar), un arqueólogo encontró recientemente una tragedia desconocida. Estábamos acostumbrados a lo básico; Esquilo, Sófocles y Eurípides, pero, de repente, aparece una epopeya magistral, escrita por un tal Esquilo Barco Isaza. Un hombre jamás mencionado dentro de los clásicos, de hecho, jamás mencionado en el mundo literario (¿ha sido citado alguna vez?). La gran cantidad de expertos que se encuentran trabajando, ha determinado que el origen del texto data de hace aproximadamente 160 años; lo paradójico es que su estilo pertenece rotunda e innegablemente al de la tragedia, pero su lugar de procedencia parece pertenecer a alguna parte del continente suramericano. Así el año y el lugar de creación no coincidan con el género de la epopeya, los expertos han determinado que el texto encontrado es efectivamente una tragedia escrita por Esquilo Barco Isaza.


A continuación se relatará el argumento de la tragedia, pues el manuscrito original es de uso exclusivo para la comunidad académica, que de forma muy egoísta, no quiere enseñar el texto que posee grandes virtudes pedagógicas (de hecho, la forma en la que conocí esta historia se fundamenta en una casualidad, no pude obtener el manuscrito original y por eso relataré lo que leí con mis propias palabras). Antes de relatar la tragedia, creo pertinente recordar la característica primordial de dicho género literario. La tragedia muestra cómo el héroe trágico conoce su destino, y a su vez, está condenado a recorrer el camino que lo va a llevar al mismo, a la “perdición”, al acto heroico; el espectador se siente identificado con lo que le sucede al personaje y sabe que esto le puede ocurrir a él en cualquier momento. Vale aclarar que la tragedia encontrada no incluye muchos aspectos primordiales en la construcción de éste género, pero fundamentalmente se puede considerar como un buen exponente de los “clásicos”.

Ahora sí, la tragedia de dudosa procedencia:
Existió largo tiempo atrás, un noble caballero, de descendencia española, indígena y negra. De nombre Almíbar y apellido Jaramillo; de cara rosada y culo peludo. El oráculo dijo el día de su nacimiento: “Habrá dos mujeres que lo llevarán a la ruina, se quedará con las dos y ambas lo desangrarán hasta el día de su muerte”. Su padre intentó por todos los medios evitar la catástrofe, no lo logró, y con el culito pelado quedó (Almibar). A sus once añitos aparecieron las dos susodichas; una azul con betas rojas, la otra, más bien verdosa, pero las dos comían salchichas. Dos mujeres de diferentes colores que emanaban los mismos olores. Por más que su padre intentó que fuera marica, ni les digo: con las dos metía la patica. Y el destino de Almíbar se cumplió, gozó con las mujeres hasta más no poder, y a su vez, ellas lo dejaron sin nadita que comer. Muere Almíbar pobre y desolado, lleno de campos sub explotados a su lado. Una azul con betas rojas (o viceversa), y la otra, más bien verdosa (de vez en vez un tanto camaleónica). Muere Almíbar Jaramillo, engullido por Envigado Salazar.

Eso es lo que alcanzo a recordar de la tragedia escrita por Don Esquilo Barco Isaza; tal vez, en muchos aspectos no tenga la apariencia de una tragedia griega, pero lo que la hace una verdadera epopeya es que su fin es, al parecer, el de generar “catarsis” en el enigmático pueblo para el que fue escrita. Pesares a ese pueblo condenado por dos damas de diferentes colores. Esperemos que comprendan lo que Don Esquilo quería decirles con esta tragedia, para ello deben remontarse al contexto histórico (que no conocemos) de dicho texto. Si en nada ayuda este comentario acerca de la nueva tragedia, al menos se puede constituir en un curioso escrito. Curiosamente, esta tragedia se parece mucho a nuestra situación departamental, sólo con fin especulativo, podríamos afirmar que Almíbar Jaramillo es Caldas y Envigado Salazar es Antioquia; repito, sólo con fines especulativos.

Pabloaristizabalcastrillon

septiembre 13, 2009

LA TAPA (DEL) ASCO

Por: Jonathan Ballesteros y Salazar

“EL PUEBLO ES SUPERIOR A SUS DIRIGENTES”
Palabras de un Mártir y expuesto en papel moneda.

Es una vergüenza afirmar que la máxima introductoria no sea propicia ni merecida a la dignidad del actual pueblo caldense, principalmente el de su ciudad capital; pueblo silencioso, individualista y carente de ambición colectiva. Me genera una abominable repugnancia espiritual llegar a esta conclusión, cuando creía ser un ciudadano con cedula en el “paraíso terrenal” construido a pesar de lo abrupto y desafiante de la geografía, pero me enfrento a una realidad distinta y adversa, a una verdad que sólo dilucida una Gomorra del siglo XXI; hipócrita, ebria, lujuriosa e incapaz de crear una solución para su destino.

De los muchos problemas que azotan con fiereza nuestra amnésica tierra, el peor de todos es la tolerancia de una ciudad para con los males que flagelan su realidad, males a los que una sociedad permitió su nacimiento, a los que otra autorizó su desarrollo y a la que ésta, la nuestra, parece permitir la consolidación de un estado permanente de ignominia, mientras el futuro de las próximas generaciones parece haber sido prostituido ya.

Cesar Gómez; egregio jurisconsulto condenado por el lento olvido de la historia que construyen sus ingratos paisanos. Silvio Villegas; nostalgia en forma de verso o prosa de muchas leyendas de amor en una ciudad que repudia a los poetas. Don Gilberto Alzate; fértil muralla del orgullo propio del montañero que se extravió en alguna filosa sierra circundante. Podría continuar, pero seguir contando de un pasado del que no fui parte seria cómodo y tramposo, por ello he de mencionar a un mártir de mi tiempo, debo citar en voz altanera el nombre de Orlando Sierra Hernández, distinguido símbolo de la resistencia cívica. Debo confesar que no lo conocí en persona, pero lo lloré y ahora lo extraño como hombre amante de la verdad, como apasionante creyente de un mundo mejor, como un hombre que no temió y murió como vivió, dueño de su verdad.

¿Pero que pasó con su muerte?

¡Nada! ¡Absolutamente nada! Una cobarde ciudad lamentó su partida, una turba canalla juró con vehemencia que no iba a haber impunidad con los homicidas y una sociedad que naufraga hace tiempo ya en medio de un mar de secretos públicos, dice a voz tenue conocer al asesino, pero no pasa absolutamente nada, el silencio parece instaurarse como una patética costumbre más, tanto así que este supuesto asesino masacro en Caldas la representatividad de un partido político como el Liberal, siendo actual copartícipe del más oscuro momento de la política departamental.

¿Y que ha pasado?

¡Nada! ¡Absolutamente nada! En nuestras tierras parece ser que desde hace tiempo ya no pasa nada.

septiembre 05, 2009

ENTREVISTA CON EL INDIVIDUALISMO CALDENSE

Por: Camilo Vallejo Giraldo


Llegué hasta Manizales para entrevistarlo. Cuando me senté a su lado, conservaba aún la tímida convicción de que estaba al frente de una esperanza, una que por fin representara una idea sensata, lejos de la vanidad personal, una que nos enseñara a hablar en este departamento más de política que de negocios. Pero en menos de media hora, comprendí que quien me hablaba era otro de esos que esconden los mismos vicios detrás de discursos de renovación y de independencia, otro de esos que hace creer que la juventud es garantía de cambio. En media hora ya sabía que era otro representante de esa ideología caldense que tanto vende, pero que a tan pobre situación conduce.


A la primera pregunta respondió que creía que Manizales debía ser una sociedad donde las personas pudieran por sí mismas salir adelante, y enseguida, antes de que cualquier comentario explotara en mi boca, agregó que el Estado sólo debía garantizar las oportunidades y era la gente la que debía emprender y promover su propio proyecto de vida personal y familiar. Al principio me pregunté cómo se podía hablar de sociedad, cuando lo que se propone es que cada quien piense en sí mismo, sin tener que pensar en el otro, sobretodo en ese otro que tanto necesita de nosotros; ¿no era eso renunciar a cualquier proyecto colectivo, con el propósito de que sea cada persona la que deba buscar la vía para su superación y trascendencia? Sin duda estaba sentado al frente de ese discurso que renuncia a perecer.


Recibió una llamada que nos obligó a suspender. Se fue a donde yo no pudiera oír lo que hablaba. Llevábamos cuarenta minutos en los que él había estado dándome respuestas en las que sin duda yo ya no mostraba ningún interés, hasta tracé garabatos en mis hojas haciéndole creer que con diligencia reseñaba sus ideas cínicas y repetidas. Tomé un sorbo del café que me había ofrecido, y con su primera respuesta grabada en mi mente, pensé que era precisamente ese modo tan egoísta de ver y explicar la vida lo que había hecho que en la comuna San José de Manizales se quisiera un montar un negocio de tal magnitud, el cual, bajo la idea de la “renovación urbana”, va a desplazar del centro de la ciudad a los más pobres, en beneficio de especuladores inmobiliarios que pretenden comprar barato y revender caro. Pero seguro a él le daba igual, pues si era coherente con sus ideas estaría convencido que esta es la forma en que la administración municipal da oportunidades, aseguraría que esos pobres están en plenas capacidades de construir su proyecto personal, y argumentaría que es una propuesta legítima porque se hace en virtud del proyecto personal y familiar de dichos especuladores. Su idea sin duda parte de la noción centenaria de que todos los hombres son iguales, ese paradigma falso que bien supo desvirtuar Estanislao Zuleta: los hombres no nacen iguales, nacen en una raza particular, en una familia precisa y en una clase social determinada, y eso para el mundo de hoy no es nacer ni tener las mismas oportunidades. Ni siquiera todos tienen la posibilidad de emprender su proyecto personal y eso es precisamente lo que no se dice.


Dejé mi asiento, tomé mi chaqueta del perchero, metí el lápiz en el bolsillo de atrás del pantalón y abrí mi morral para meter las hojas. Caminé hasta la salida y pensé entonces que por esa razón en Caldas se abandonan proyectos en sectores como los de la cultura y los de la salud, ámbitos intrínsecamente colectivos. ¿Cómo se edifica un proyecto sobre la cultura abandonando toda visión colectiva? ¿Una cultura personal y familiar? ¿Cómo se conserva un buen sistema de salud, sabiendo que la unión entre la salud y la visión individualista de los negocios es totalmente anacrónica? Abrí la puerta y pensé en tantos jóvenes de Caldas que por seguir su proyecto personal esperan en cualquier momento dejar atrás su ciudad o su pueblo, sobretodo la gente que allí tanto los necesitan. Pensé en todas esas personas que, hasta en mi familia, tienen más identidad con su empresa que con su propio departamento. Entonces cerré la puerta y me fui sin despedirme.

agosto 30, 2009

EL NUEVO GREMIO DEL CAFÉ

Por: Santiago García Jaramillo

Concluyó el jueves pasado el proceso de elección del” Zar del Café”, y como era de esperarse el nuevo país cafetero se impuso sobre los departamentos que tradicionalmente han representado mayoritariamente la caficultura; al menos en lo que respecta a Caldas es totalmente comprensible, pues hace mucho tiempo nuestros representantes al comité nacional dejaron de interesarse por los cultivadores del grano y por su producción, para preocuparse por guerras burocráticas como la que acaba de terminar.

El proceso que culmina no es la imposición de un gerente por parte de un gobierno autoritario, como lo quiso hacer parecer el Doctor Mario Gómez Estrada, pues habrá que recordarle que la federación administra recursos públicos del Fondo Nacional del Café, y que no se puede actuar con maniqueísmos diciendo que se requiere del gobierno, cuando conviene a los representantes, pero acusándolo de dictatorial cuando opina legítimamente en una elección que le incumbe. Lo que demuestra la elección no es la imposición de un gobierno, demuestra la debilidad de liderazgo que hay en el gremio cafetero en especial en un comité tan tradicional como el caldense. A propósito, ¿si la democracia cafetera es tan solida, por qué, en Caldas, no se le consultó a ningún comité municipal si estaba de acuerdo con el voto que depositaría el representante del departamento?.

Preocupa además todo el manto de duda que se teje entorno a la elección del Doctor Genaro Muñoz, el Doctor Gómez Estrada, en entrevista al diario la Patria daba cuenta de los rumores de ofrecimientos burocráticos a cambio de votos, que bueno sería que la justicia, tan activista a la hora de investigar y condenar políticos por supuestos cohechos, jugara un papel activo ante rumores tan alarmantes en la elección de un alto ejecutivo de una entidad que tiene en sus manos el manejo de grandes recursos públicos y el patrimonio de más de quinientas mil familias trabajadoras de nuestro país.

Los cafeteros, entendidos estos como quienes día a día sufren en sus parcelas los altos precios de los fertilizantes, quienes dependen del comportamiento de los precios en la bolsa, del precio del dólar; que tienen su producción a merced del clima, aquellos que deben pagar altísimos precios por la recolección, y no quienes cómodamente, en amplias oficinas esperan jugosos salarios, no tienen otra opción que estar decepcionados ante la elección del nuevo Presidente del gremio, pues esperanzados en que llegara un aire de renovación, que se superaran los discursos políticos y las viejas camarillas, y llegara efectivamente, y no solo de palabra, el momento del caficultor, ven que la realidad es otra. Se replican las viejas costumbres, las mismas de la época de Cárdenas Gutiérrez, se vuelve a la época de aquellas personas cuyo balance como administradores del patrimonio cafetero les debería dar vergüenza.

El nuevo país cafetero se ha pronunciado, y lo ha hecho a favor de mantener al frente del gremio cafetero las mismas personas que por ya más de 25 años lo han hecho y no con resultados precisamente plausibles. Y en Caldas, en especial, para los representantes al comité Nacional de cafeteros debe quedar una honda reflexión, la debilidad de su liderazgo es latente y ya es hora que nuevas personas tomen la vocería de los caficultores de Caldas, pues de seguir la camarilla actual no solo peligran unos votos en un congreso cafetero, sino la ya reducida cultura cafetera de Caldas.